Órale

El Dios bufón te espera en la calle,
baja a jugar al escondite,
ya eres mayorcito,
no esperes el permiso de nadie.

Date prisa, pronto va a oscurecer,
Dios no es de confianza,
pero quién lo es.
Amigos fantasma te dejarán ganar.

Así, con las manos juntas en cruz,
las culpas de tus esqueletos
marchitarán la fe
dejando un rastro en el destino.

Ya se escucha la música celestial,
llegó la hora de volar,
de soltar pecados.
Cambiemos las reglas, oremos en pie.

Share Button

Pecho desnudo

Este pecho es un páramo tranquilo.
Sopla el viento recio sobre la tierra
que se endureció tras morir el verano.

Un solitario perro corretea en círculos.
No hay sombra que le abrace,
su dueño le devolvió la libertad salvaje.

Su hocico huele la tormenta.
Anhela encontrar un lecho de sombras
o por lo menos una casa bajo unas ramas.

Llega el ruido, el rayo, la palabra.
Agacha la cabeza, retuerce las orejas.
Está solo, libre e indefenso frente al grito.

Ojalá conociera la plegaria adecuada,
mas de su boca solo ladridos nacen.
Y Dios nunca entendió de quejas sin amo.

Share Button

Cómo llegar

Es una visión dulce
no espantar al espejo.
Es una versión libre
de tu yo tenue, pálido.

La escucha sin vicios
de una noche por nacer.
El roce compartido
de almas a años luz.

El lado oscuro aparece
al cesar la mirada.
La basura emocional
son las ascuas de Dios.

Pisas un camino azul
que dejó atrás las nubes.
Dejas caer en lo inmóvil
esqueletos translúcidos.

Cómo girar la moneda
del lado menos costoso.
Cómo llegar a tu centro
sin romper todos los mundos.

Share Button