Vibraciones

Vibran las dunas
tan lejos del sol,
amantes del mar.

Sonríe el piano
al intacto sudor
de un beso de miel.

Dulces las notas
perdidas del viento,
retoños de nubes.

Vacíos perfectos,
sinónimos del más allá,
alumnos de la nada.

Share Button

Testamento

En mi testamento dejaré
todas las palabras que no quisiste oír,
todo el sudor de mis uñas
y las lágrimas de mi vientre.

Todo lo que puedo legar
cabe dentro de una caricia palpitante,
una armadura de piel,
un eco de buenos días.

Mi última voluntad será
que tu silencio escuche mi postrer aliento,
viento de flores caducadas
en jaulas doradas por el sol.

En mi próxima vida veré
el fondo del mar que no me atreví a cruzar,
los tesoros ocultos detrás
de la sombra de tus ojos.

Share Button

Magia

Tú y yo creamos magia.
Hacemos desaparecer el mundo a nuestro alrededor. Abrimos las ventanas del alma cuando hace frío. Murmuramos nuestros nombres cuando la multitud grita. Nos perdemos en esta ciudad y naufragamos con sigilo. Anudamos las manos a nubes que escapan.
Cegamos los pozos con nuestras risas. Reverdecemos el desierto con nuestro sudor. Nos deleitamos en las horas que el resto engulle y escupe. Escondemos el odio en el pliegue de los sexos. Inventamos un asilo para las caricias abandonadas.
Nos equivocamos y borramos las yemas de los dedos. Pintamos una sonrisa arcoíris sobre los funcionarios sombríos. Nos enamoramos de la unión del día con la noche que nos atraviesa la piel. Nos besamos el corazón y despavorida la envidia huye.
Tú y yo somos magia.

Share Button

Pudor de alma

Hace tiempo que somos extraños en nuestra piel. El alma navega en sudor y desata todos los lazos del universo. Cerramos los ojos para tocarnos mejor las sombras. Y nos hundimos en las alturas del placer.

Los ojos, si siempre abiertos, se cansan de tantas luces tristes y mezquinas.

Mientras haya un huracán, dejemos abierto el corazón sobre la punta de la lengua. La verdad tiene un sabor amargo, a sangre, amante. Será mejor que nos asomemos al mundo con la mirada táctil de un niño.

Share Button

Adiós, noche

Érase un día que dejó caer su máscara de noche y pesadumbre y nos dejó ver los poderosos rayos de su verdad.

El amor ciega como luz de la mañana reflejada en un cristal.
La luz ama cuando nos acaricia los cuerpos tendidos en sudor.
Seca la sangre que escapa a borbollones de las heridas invisibles.
La común unión de dos cuerpos se consagra en este torpe y mullido altar.
No hay oscuridad que unos ojos abiertos no pueda resquebrajar.
Fibras sensibles sobre bastas urdimbres borrachas de alcohol.
Instrucciones para dejar reposar este amor y volverlo creíble.

Share Button