Frío

Todo está frío.
Cada poro con su gota.
Cada gota con su temblor.

Me sumerjo.
Los latidos nadan libres
y los peces besan mis miedos.

Abro los ojos.
Busco el último color de la tarde.
La luna vigila ya entre los pinos.

Share Button

Sábanas

Despertó en el otro lado de la cama. Estiró su brazo izquierdo y allí estaba: la tibieza en las sábanas de horas oscuras de dos cuerpos abrazados. La luz del sol entraba por el este y por el oeste. Rayos reflejados en un caleidoscopio infinito de superficies. La lámpara se balanceaba suavemente hacia la puerta y de vuelta hacia la ventana. Estiró las piernas y el gurruño de cobijas cayó al suelo. Se palpó la piel en busca del epicentro de ese dolor. Ahí estaba, irreconocible apenas entre todos los temblores y espasmos. Se levantó y miró por última vez ese espejo frente a ella. Cual serpiente se arrastró sobre piedras conocidas e intentó mudar de piel. Solo consiguió dejar atrás unas sábanas viejas. Aún hoy estira la mano al dormir en el otro lado de la cama buscando algo de calor.

Share Button