Mi único recuerdo de la guerra fue…

Mi único recuerdo de la guerra fue la muerte de mi hermano.

No serían más de las doce del mediodía, y el llanto de mi hermano recién nacido resonaba en las cortezas del alcornocal. Superaban los gritos de mi madre entre los muros de la casa. Todo era posible, la vida o la muerte; y la comadrona ladeó la cabeza. Sí, yo lo vi, fue un leve no.

Una vez enjuagada la sangre, pude abrazar por primera y última vez esa carne tan blanca, tan blanda y tan extraña. El sol me cegaba cuando quise escapar del dolor de su visión. Ya nunca más temería la muerte. La guerra fue solo un giro de cabeza.

Share Button

Soy

Soy viento despeinado,
Azote de los campos de trigo.
Soy hija de la dehesa,
Amarillo sin fin en día de verano.
Soy afluente sin cauce,
Reguero de lágrimas y risa clara.
Soy trino agudo de mujer,
Canto dormido sobre tierra mojada.
Soy de un país antiguo,
Colonia de lenguas de Babel en ruinas.
Soy una cigüeña sin nido,
Latido sordo de campanarios y torres.
Soy una montaña alada,
Aleteo de mariposas devorando buitres.
Soy piel de alcornocal,
Muda de serpiente bendecida por la piedra.
Soy lo que alcanza la vista,
Letras para quererme más cuando cae la noche.

Share Button