Mi único recuerdo de la guerra fue…

Mi único recuerdo de la guerra fue la muerte de mi hermano.

No serían más de las doce del mediodía, y el llanto de mi hermano recién nacido resonaba en las cortezas del alcornocal. Superaban los gritos de mi madre entre los muros de la casa. Todo era posible, la vida o la muerte; y la comadrona ladeó la cabeza. Sí, yo lo vi, fue un leve no.

Una vez enjuagada la sangre, pude abrazar por primera y última vez esa carne tan blanca, tan blanda y tan extraña. El sol me cegaba cuando quise escapar del dolor de su visión. Ya nunca más temería la muerte. La guerra fue solo un giro de cabeza.

Share Button

Cómo llegar

Es una visión dulce
no espantar al espejo.
Es una versión libre
de tu yo tenue, pálido.

La escucha sin vicios
de una noche por nacer.
El roce compartido
de almas a años luz.

El lado oscuro aparece
al cesar la mirada.
La basura emocional
son las ascuas de Dios.

Pisas un camino azul
que dejó atrás las nubes.
Dejas caer en lo inmóvil
esqueletos translúcidos.

Cómo girar la moneda
del lado menos costoso.
Cómo llegar a tu centro
sin romper todos los mundos.

Share Button

El río del cielo

Una vez fui hambre de mar,
entre olivos y moras solía caminar,
y la vida, una lagartija,
troceada entre comidas,
no cesaba de multiplicarse y vibrar.

La ciudad y sus mentiras
me volvieron a engañar.
El mar quedaba lejos, muy lejos,
los neones no eran faros,
tampoco puerto ni final.

Elevé mil cantos de sirena
a los cuatro vientos del cielo, al mar.
Todo fue en vano. Abandoné la niña
entre prisas de amores vendaval,
dejando las puertas del alma sin cerrar.

Tumbada sobre piedras ardientes
mi mirada se volvió rastrojo quemado,
campo en barbecho dócil como el pan.
A la espera de una visión alucinante,
a la espera de un río en el cielo. El mar.

Share Button

Foto sin filtro

Amo, no pido a cambio
Aprendo a amar, no pido más

Hay quienes no saben de soledades
De esos lugares ignotos, mares secos
Oasis de calma, nidos de ramas vivas
Almohadas de abrazo de plumas
Ojos entonando escalas de colores

Pido, un amor transparente
Suplico, gente supurando compasión

Hoy cargué las baterías a mis palabras
Desgastadas de tanto repetirse y su eco
Distorsionado llegará a una generación
Nueva de ilusiones, vieja en el amor
Olvidadiza, tal vez enfermiza de visión

Sobran, piezas en este puzzle
Quedan por hacer, fotos sin filtrar

Share Button

Hay

Hay una lluvia de sol que no me moja.
Hay un paso que no quiere dejar huella.
Hay un camino que se me aparece en sueños.
Hay una caricia en el alma que quema las yemas.
Hay un segundo sin dueño que no quiere pasar.
Hay una palabra que se crea entre dos bocas.
Hay una sinfonía que pone música a mis miedos.
Hay un dolor que crece en soledad.
Hay un perdón que no quiere arrodillarse.
Hay un abrazo que abarca todo mi universo.
Hay una visión que enarbola tu bandera.
Hay un horizonte que perdió su norte.
Hay un día que sueña ser eterno.
Hay un amor que se hace fuerte al llorar.
Hay una posibilidad que habla con las paredes.
Hay un tú que no piensa en mí.

Share Button