Viaja, se retuerce
como zumo de nubes
entre las plumas de las águilas.
Vuela las fronteras
contando hormigas abajo,
haciendo acopio de amantes.
Sueña sin almohada,
sobre el duro blanco suelo,
nácar violento de cada sonrisa.
Viaja, se retuerce
como zumo de nubes
entre las plumas de las águilas.
Vuela las fronteras
contando hormigas abajo,
haciendo acopio de amantes.
Sueña sin almohada,
sobre el duro blanco suelo,
nácar violento de cada sonrisa.
El latido en el dedo
le recordaba que seguía vivo.
Erguidos los pies,
buscando otra perspectiva.
El iris, su paisaje,
ventanas a nuevas huellas.
La mejilla bailaba
a la sombra de su recuerdo.
Las yemas, al viento,
dibujaban siluetas de nube.