Menos que nada

Sobrevivirá, dicen, el más temerario.

Los jóvenes se mueren por nuevas experiencias
mientras se imbecilizan con la sensación fatal.
Los viejos en bancarrota mueven sus hilos fofos,
dados de sí por el atropello banal de la confusión.
Los musculosos exprimen su día de domingo
cantando victoria en karaokes sin público.

¿Qué saborearán los ciegos sin olfato?
¿Qué prisión prefieres para tu jubilación?

La charca con ranas se vació de mirones y ya
la luna se refleja en los ojos a punto de llorar.

Share Button

Anestesia

Agáchate, baja tu cabeza,
vas a nacer.
Para tu discurso, escucha,
algo explota.
Muévete con el río de gente,
disuélvete.
Abandona tus cromosomas,
sé un robot.

Soy la anestesia que respiras,
soy el vacío.

Share Button

Coraje

No soy víctima de esta sociedad,
pero esta suciedad me impregna el alma,
ciega mi coraje de crecer,
de ser humana sin aparentar.

Quien lo pone difícil es
ese ardor, esa rabia necia,
nacida de un útero inútil
mientras hilvano mis labios y callo.

Como la corriente del océano
que anhela la fugacidad del río,
así el agua dulce envidia el vaivén del mar.

Y en su encuentro
hay estrépito,
mas no felicidad.

Share Button