Escribo sobre ti
Tras tu piel
Dentro de tu olor
Fuera de mi cabeza
Esbozo un leve sí
Día de miel
Nube de candor
Reinos de pureza
Llegas hasta mí
Solo un pie
Cargado de dolor
Ecos de naturaleza
Escribo sobre ti
Tras tu piel
Dentro de tu olor
Fuera de mi cabeza
Esbozo un leve sí
Día de miel
Nube de candor
Reinos de pureza
Llegas hasta mí
Solo un pie
Cargado de dolor
Ecos de naturaleza
Amas la niña en mí,
abrazo sincero de fácil sonrojo.
Carrusel de juguete
que parar a tu antojo.
Deseas la puta en mí,
locura de la rutina,
baratija hallada en el zoco,
sustancia de miel y prisas.
Anhelas la madre en mí,
virgen indispuesta y melosa,
azote de las olas ciegas,
Venus dormida bajo la higuera frondosa.
Odias lo tuyo en mí,
espejo convexo y dual,
repetición cacofónica de espacios
siempre libres, nunca igual.
Mira esa estrella
qué cerca está.
Mira mis ojos
qué perdidos se encuentran.
Duele en lo profundo
lo leves que somos.
Polvo de universo
listo para barrer.
Dentro de ti hay un país llamado Melancolía,
una patria deshojada de banderas,
una colina, un fuerte, una torre vigía
de una bahía del color de tus ojos chocolate.
Dentro de ti hay un domingo de abrazos
huérfanos, sepultados entre objetos perdidos.
Manos sobre el rostro para no ver el futuro
diseñado, emborronado, quebrado ya, sin pulso.
Dentro de ti hay un ahora inacabable,
infinito supurar de pasados indolentes,
de botines sin guardián, de hechuras improbables.
Canción a media voz de las almas detrás del Sol.
Para Pablo Sciuto
Jaula de luz,
sueño de los hombres.
Hasta aquí llega el río
que besa el mar.
Se abre la herida,
las venas de la tierra.
Supuran guerras,
indiferencias, muerte.
Suerte que el océano
lo traga todo.