Insomnio

No puedo dormir.
Es triste, pero no puedo dormir.
El mundo afuera vibra, y bebe.
Y yo aquí dentro, buscando el principio del fin.

No puedo dormir.
Insomnio ya, unas nubes roncan
Sobre mí a toda velocidad.
La tinta corre y deshace los sueños que no serán.

No puedo dormir.
Duele tanta consciencia.
Duele que me falta demencia,
Una excusa por inventar para llevar a urgencias el corazón.

No puedo dormir.
Soy transparente y engaño
A la noche, a las sombras, al yo,
Al sol que me negó su voluntad de calor, y de frío me hirió.

No puedo dormir.
Soy básica, universal,
Mujer soñadora de piel.
Esperaré a que todos seamos translúcidos, esperaré al día llegar.

Share Button

Alborada

Duerme la aurora acurrucada en mi almohada
Me inunda con sus rayos, me ve desmejorada
Llora lágrimas lentas, suaves, esperando la alborada
La beso, me mojo, un sonrojo en mi tez helada

Sigue mi camino de sueños, toda alborotada
Una niña visionaria, una rayuela atolondrada
¿Y si pudiera llevarla conmigo?
Toda la fe que detesto es la que me sirve de abrigo

Ni el Bien ni el Mal me perdonaron no ser sus amigos
La soledad, la gravedad, son siempre mi destino
Días sin luz, noches encendidas iluminan mi castillo
Allá mis vísceras, mis despojos, cuelgan de tu pico

Damisela de rizos, desciende de la noche cabalgadura
Suelta las riendas de la bestia, los hilos de seda, las ataduras
Asómate al espejo de otros ojos, al abismo de las conjeturas
Solo ahí, sobre un manto de margaritas, serás pura

El beso que el pétalo le roba al rocío, excelsa caricia desnuda
Destroza los parámetros volubles, es alquimia que cura
Un alma, dos almas, un millón de almas, lo que abarca el mundo
En su ir y venir entre galaxias perdidas, en su viaje iracundo

¿A dónde vas, muchacha, con las pupilas siempre en lo profundo?
Tu vida se puede quebrar en el espasmo de un segundo
Así que elige un tono de verde con el que tapizar la sombra del muro
Resguardo de tu lecho mortal, huerto de todos los poemas tuyos

Share Button

Soy

Soy viento despeinado,
Azote de los campos de trigo.
Soy hija de la dehesa,
Amarillo sin fin en día de verano.
Soy afluente sin cauce,
Reguero de lágrimas y risa clara.
Soy trino agudo de mujer,
Canto dormido sobre tierra mojada.
Soy de un país antiguo,
Colonia de lenguas de Babel en ruinas.
Soy una cigüeña sin nido,
Latido sordo de campanarios y torres.
Soy una montaña alada,
Aleteo de mariposas devorando buitres.
Soy piel de alcornocal,
Muda de serpiente bendecida por la piedra.
Soy lo que alcanza la vista,
Letras para quererme más cuando cae la noche.

Share Button

Horas cortas

Las horas cortas contigo
duran el pestañeo de un alma,
drogadas de sol y ternura
se deslizan por mis medias de red.

Ay, el brillo de unos ojos
ilumina la casa, y sus ratones
buscan otro hogar, más sombrío,
más húmedo, menos aireado.

Ya se cuela el primer rayo,
ya se abraza la luz con la noche que escapa
a otro continente,
a ser paño de lágrimas de estrellas bebé,
las sedientas de leche,
las hambrientas de tiempo.

Share Button

Sin rastro

Hay paraguas abiertos y no llueve
Hay clamores en la plaza y dioses roncando

Hubo sangre derramada, ahora todo es red
Lo mediocre siempre está en el centro de la moda

Hay sueños bajo las almohadas, nubes bajo los pies
Hay niños que aprenden himnos y olvidan su patria

Hubo gente que me olvidó sin pedir permiso
Ahora rastreo la noche y hallo una estrella perdida

Share Button