Dispuesta

Dispuesta a encontrar
Me perdí en tu voz
Esa que discurre
Los ríos de tu memoria

Dispuesta a cruzar
Encontré el redil
Verde y azul
De los sueños perdidos

Dispuesta a volar
Quemé las huellas
Sombras de noche
Lumbre azul de galaxias

Dispuesta a empezar
Retorcí el corazón
Vacío y seco ya
Sobre un altar de ánimas

Dispuesta a amar
Jugué a ser niña
Con tiza otra vez
Delinear mis orillas de sal

Share Button

Un abrazo

Un abrazo tiene el sonido de dos alientos y un compás de huesos.
Un baile inmóvil de células que despiertan.
Del color de unos ojos clavados en la nada.
Un techo movedizo y una cama de carne.

Un abrazo se mueve sibilino y majestuoso buscando su corona.
Se alimenta de esperas e inquietudes vanas.
Duerme desvalido, andrajoso, sediento de piel.
Ciego a las piedras y hoyos del camino.

Un abrazo ni se da ni se recibe, se contempla desde dentro.
Ajeno al amor y al odio, a rencores y amistades.
Endulzado con lágrimas que brotan de sus poros.
Se dispone a morir cumplidas las veinticuatro horas.

Share Button

Revisita

Duerme en mis ojos tu prisión
Las cadenas de tu olor
Sigue, por favor
Hasta que no duela el mar
Océano que no puedo cruzar
Que engulla mis lágrimas de sal
El sacrificio de amar

Sigo tus pasos sin pensar
Viste de olvidos y algodón
Este fantasma corazón
Toda la noche por vagar

El mundo en un puño por abrir
No falta más por pedir
Que una noche a esta canción
Sueña despierta nuestra voz
Deja suelto el corazón
Que no sabe donde ir
Y en tu sombra se cegó

Share Button

A oscuras

Escribo para mí porque solo yo me quiero.

Escribo a oscuras por si acierto con las letras.

Escribo en cuevas del tamaño de un corazón herido.

Escribo gotas de un río que no puedo ser.

Escribo lo que me dejan contar.

Escribo, y todo se vuelve paz.

Escribo con la mirada alta, casi infinita.

Escribo y se duermen las garras que ayer no se dejaban limar.

Escribo cuando tú dejas de pensar.

Escribo el frío que sacudió mi alma tres horas atrás.

Escribo mas no se abren puertas en este solar.

Escribo tumbada los pensamientos que no logran dormir.

Escribo con las manos atadas a esta minúscula luz.

Escribo y se escapan los tiempos que no viviré.

Escribo de dientes adentro para no morder la vida.

Escribo, y duele. ¡Vaya si duele! Pero escribo por fin.

Share Button

Indolencia

Duéleme en los huesos, no en las lágrimas. El corazón pierde el paso entre dolor y dolor.
Duéleme despacio, que dure hasta la muerte. Expiran las palabras no dichas.
Duéleme en lo profundo de la piel. Donde se desvela el alma al amanecer.
Duéleme mucho, de poquito a poco. El tiempo se hunde en venas movedizas.
Duéleme con los ojos cerrados. Se refleja la noche en las sonrisas.
Duéleme en la raíz del pensamiento. Las ramas al viento no mecen escozor.
Duéleme en la niña que no sabe crecer. Olvida la cara si no llega el querer.

Share Button