La casa del mar

Un abanico de pinos
perfuma sus muros blancos.
Hay redes en el emparrado.
Caen flores, uvas, frenesí.

Los cangrejos se aventuran
al confort del algodón.
Sobre la cama, el frescor.
Arañas tejen sueños de sal.

La casa tiene heridas
abiertas por cuatro vientos.
El mar ruge, y su nana,
aquieta la subida del mar.

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La medida del destino

Mido el tiempo que me queda
en pasos, alientos, miradas que dar.

Sumo escalones a mi espalda,
como todos, no me siento especial.

Surco bosques, ríos, veredas,
perdida como pez que llega al mar.

Descubro las señas de mis padres,
esas que me dejaron al pecar.

Y guardo dentro solo una duda,
si las alas de fuego me dejarán volar.

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29 ñoquis

No soy del club,
no soy un esnob,
no nací junto a un saco de papas.

Pero estuve ahí,
donde se mezcló
Pantaleón con Pedro, Pablo y Monona.

Once veces al año
les crecen grumos
y salsas a las fuentes de ríos de plata.

La superstición
espera turno
bajo el día veintinueve de cada mes.

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En la playa

Llevan ya dos horas,
toalla con toalla,
un silencio enorme de mar.
Sin rozarse los cuerpos.

Él se gira, la mira,
guarda su pesar
junto a la crema solar.
Ella ignora las gaviotas.

Por fin ella habla,
las gafas de sol asienten
y él deja una piedra
sobre el ombligo de ella.

Sonríen.

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Bailén, 12

Silencioso,
altivo y señorial,
dominaba todos sus vecinos
con raíces antiguas borrachas de sol.

Cada día
a la virgencita
le pedía los chismes del barrio.
Ella, cual paloma, alzaba el vuelo.

Bendecía
el verde siestero
y los flashes de turistas sin fe
que rasgaban la superficie del alma.

Enterradas,
las fiestas del dolor
resurgían cada cumpleaños
de aquellos que no quisieron querer más.

Chicos, chicas,
nubes en el vidrio,
flores, pasos sobre el viaducto,
alas suspendidas de esperanzas.

Está solo,
bastión del recuerdo,
de la memoria de las lápidas
que se formaron en mitad del salto.

Le vi salir,
transparente y gris.
Llevaba el abrigo a juego
con el edificio que dejaba atrás.

Vagabundo
en su propia casa,
recogía migas de sonrisas,
retazos de vida azul que masticar.

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