Sin permiso

Miré al cielo
para comerme la luz
que llovía sin permiso.

Desnuda de ecos
por fin, abrí mi alma
a una verdad cualquiera.

La nube mentía,
poderosa en su reino,
de corazón a pez pájaro.

Solo esta vez,
no me niegues la foto,
el momento sublime y leve.

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